Antología de poesía canaria: Sonia Betancort

En esta ocasión presentamos los poemas de la autora Sonia Bentacort (Santa Cruz de Tenerife, 1977) con la cual abrimos la antología de poesía canaria presentada por nuestro editor, el poeta Samir Delgado.

 

 

MINIMARKET

Este amor no conoce separación.

Ni yo me voy ni vos te quedás.

 

 

 

ELISEO SUBIELA

 

Seis de la tarde en el minimarket.

La luz se cuela en filamentos rotos, suenan pasos,

un cuchillo desmenuza el lomo de un animal,

cae, ardiente, una pirámide de manzanas rojas.

 

Sé que estás cerca porque todo

se ha movido de sí hacia la entrega,

todo se desordena, convulsiona.

 

Huyen los cangrejos de sus latas de conserva,

se niegan las nueces a tener una mitad,

estalla una sandía, la miel se derrama

y propaga una estrella pegajosa.

En el frigorífico siete se abre un infinito acuario,

góndolas de Venecia, el muelle

al que vienen a aparearse cien lobas de mar.

  

Me quedo frente a ti, la máquina registradora

busca lamer la moneda que le das.  Bajo la mirada,

elevo el escote severo, jadeante,

te amenazo en silencio: ni yo me quedo, ni tú te vas.

 

Pero persiste en mi boca el sabor de un cítrico amargo,

la leche violenta, la terquedad de las espinas,

la risa insoportable de un exprimidor,

el color triste de los pasteles de fresa. 

 

Te alejas con el sonido resignado de la puerta automática,

con mi cuerpo frío, temblando, pegado a tu espalda

como la baba de un molusco.

 

Más tarde, juego a desvanecer la luz,

a descorchar una botella, a limpiar los cuchillos.

Rozo con mis labios la manzana arrepentida

y guardo mi corazón

en la cajita de aftershave que has olvidado.

 

De la serie Erótica imprevista, inédito

 

 

 

 

 

MECÁNICAS DE LA IRA

-I-

La ira no es una bestia, ni siquiera un animal. Parece más bien un niño asustado.

 

-II-

La ira es una explosión de fracaso, antes fue un desengaño en estado sólido.

 

-III-

La ira fue bloqueando las puertas del corazón,

sus escaleras de incendio, sus ascensores.

Algunos la confundieron

con un pelotón de fusilamiento, otros

la vieron llorar en llamas,

correr como bueyes o rinocerontes

con desenfrenados latidos en la boca.

De nada sirvieron bomberos y astronautas,

psicólogos, cazadores e ilusionistas.

Un soplo de ceniza ocupó para siempre

vigas y techos, paredes y umbrales del ánimo.

Porque la ira es una granada seca,

un círculo de Dante,

la voraz inflamación de una tristeza,

un vómito de fuego

que rara vez deja de arder en el corazón quemado.

 

 

En Revisa Periplo, 2013

 

 

 

Movimiento sin ensayo

 

Aparta de mí esa mirada,

la imagen precisa de un niño,

las manitas juntas en el regazo,

los pies hiriendo una pelota de papel.

Aparta de mí los ojos brillantes,

los navíos suaves saludando a la infancia,

las patas angulosas de las gaviotas,

el deseo quemándolo todo por primera vez.

 

Ya no sé lo que soy, me perdí en ti

como se pierden objetos y nombres en un descuido,

cayendo para arriba hacia un imán de pérdidas únicas,

deslizada en una pesadilla de Chagall.

Y busco todavía en los letreros de la calle,

en el cielo asesino, en las matrículas,

aquella otra que no guarde rencores ni cinismo,

la medida en que un día el odio cabe en una araña,

aquella que no llore apretándose contra un soldado muerto.

 

Porque aún comparto la sed del árbol,

su amor desproporcionado y convencido,

su batalla contra el frío en la maleza.

Porque aún me pueden los gritos de júbilo en los parques,

los globos en el aire, la gallinita ciega.

Y cuando vuelvo a mis recortables de niñas con sombrero

me duele de golpe la inocencia, un sobresalto,

como al agua le duele la transparencia,

como al color blanco el chillido de la nieve,

como la velocidad de los sueños al caballo de cartón.

Y todo es quererte conmigo aunque no quiera,

aunque no sepa sostener

la silueta de esa otra despeinada y alegre

que no teme derrumbarse en una grieta.

 

Aparta de mí esa mirada

que no tengo el coraje de creer.

 

Del libro Contramantes (o la soledad del alfil), 2014

 

 

 

 

Yo no soy Audrey Hepburn

 

Put the blame on Mame, boys

gilda

 

Yo no soy Audrey Hepburn.

No me detengo en tu salón durante años

en un cuadro con marco triste y cristal roto.

Ese cristal inaguantable

que reproduce la leucemia del amor,

esa grieta extravagante, uniforme,

que se agranda con el tiempo

sin que nadie la toque. Ese tajo

que distorsiona los labios de la imagen,

esa imagen frente a la que dos se besan

y que va deshaciendo sus bocas

atravesadas por una enorme guillotina.

 

Yo no soy Audrey Hepburn.

No aparezco en tu infancia

como una actriz de los cincuenta,

ni te tomo de la mano frente a tu casa oxidada,

ni llevo hasta el olvido tu barrio tan doliente

de las afueras de esta ciudad.

 

Yo no soy esa fotografía,

ni el guion con tachaduras

que nadie verá hasta que hayamos muerto.

Yo no soy la reina de nadie,

ni la princesa Cinderella,

ni un hotel de Las Vegas, con cama de agua,

donde enamorarme tres noches seguidas

de tres muñecos sabelotodo.

No tengo una casa en Roma

ni huyo a caballo en una película,

rodeada de mansiones verdes.

Yo no sé cantar. Ni sobrevivir a una guerra.

Yo no sé vacunar a cien niños de Somalia

ni ver cómo se mueren mis hijos.

 

Sin embargo tú, estúpido,

prefieres acostarte con Gilda

y te levantas conmigo.

Tú, insoportable domador de mi ego,

te levantas teniendo en la mano

el cuerpo que inventé para el imán.

Y todavía me parece ternura eso que haces,

muchacho inoportuno,

cuando desnudas a esta niña con las uñas pintadas.

 

Yo no soy Audrey Hepburn, no soy la funny face,

la sonrisa perfecta, la alquimia, el verano.

No soy la felicidad ni la musa de ningún perfume

ni hablo francés, ni me casaré nunca.

Pero he logrado amarte antes de mi boca,

y créeme que cuando por un escaso minuto

la tibieza de ese amor

recorta ciertas fotografías de su marco,

cuando logro des-disfrazarme,

interrumpir el dramatismo del cristal roto,

cuando me entrego a la escena de salir de mí,

si supieras que sí, estúpido, si supieras.

Si supieras quién soy.

 

Del libro La sonrisa de Audrey Hepburn, 2015

 

 

 

El beso

 

I believe in kissing, kissing a lot.

Audrey Hepburn

 

El beso gira sobre nuestras cabezas.

Empezamos por pensar el beso,

por amasar la figura oblicua de su roce absoluto.

 

Un beso se construye en la garganta del abrazo

o tierno camina con zapatos de escuela

por la estrellita de una falda intermitente.

 

Un beso quiere comerse mi límite,

intercambiar el sabor de dos astrologías.

Y es tan triste el beso que no es

aquí parada frente a la sonrisa

enredada por el miedo.

 

El beso pronostica la trayectoria de mis labios

y tal vez profetiza contra un velero sin adiós.

Inmortaliza un tiempo fascinado,

ese momento de besar que se disuelve

bordado en el pecho frío de la eternidad.

 

Bella y durmiente espera esta hormiga

el beso que flagele su estatura,

cabe la muerte en ese beso,

crece la araña en su escondrijo,

en la caída toda lengua propone

su sapito de humedad.

 

Alza su puñal de luciérnagas el beso de Judas.

De la estatua se despierta el labio de Rodin.

Muero por ese beso fresco que sorprende

con una manzana en tu boca.

 

Alentado por esa madeja enrojecida,

vuela un atardecer a mi cuerpo que, por fin,

se desvanece con el beso.

 

Del libro La sonrisa de Audrey Hepburn, 2015

 

 

SOBRE LA AUTORA:

SONIA BETANCORT. (Santa Cruz de Tenerife, 1977) ha publicado los poemarios Íntima Exigencia (Salamanca, Atril, 2000), El cuerpo a su imán (Madrid, Amargord, 2009), La sonrisa de Audrey Hepburn (Madrid-México, Vaso Roto, 2015), y Contramantes (o la soledad del alfil) en colaboración con Rubén Tejerina (Madrid, Amargord, 2014). Así como las plaquettes Para ver la llanura (Venezuela, El perro y la rana, 2014) y Seis poemas para Mary Jane (México, UNAM, 2014). Ha participado en las antologías Paisajes del infierno (2002), Palabras de paso (2002), La mujer rota (2008), Antología del beso (2009) y Barcos sobe el agua natal (2013), entre otras. Doctora en Literatura por la Universidad de Salamanca, en la actualidad es profesora de Lengua y Literatura en la Universidad Camilo José Cela (Madrid). Entre 2002 y 2009, coordinó, como gestora educativa y cultural, la Sede de la Universidad de Salamanca en Buenos Aires y realizó estancias breves en Perú, Chile, Uruguay, Brasil y USA. Formada en interpretación actoral en Buenos Aires y en Madrid, en el campo de las artes escénicas desarrolla propuestas teatrales y audiovisuales.

https://twitter.com/SoniaBetancort_

https://www.facebook.com/sonia.betancort

www.soniabetancortsantos.blogspot.com

 

 

 

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