FIP TOLUCA: JUANA M.RAMOS (El Salvador)

Nuestro editor Internacional Jorge Contreras Herrera director del prestigioso Festival Internacional de Poesía  José Maria Heredia en toluca  preparara previo a este magnánimo evento de la literatura un Dossier especial con los poetas que formarán parte de este festival a manera de presentación.  A continuación presentamos  una muestra de la poeta Juana M. Ramos (Santa Ana, El Salvador) 



Impronta

Espera mi partida

la ausencia de mis huesos

y mi boca. 

Abisma la mirada 

y me despeño en el añil 

de dos océanos inquietos. 

En mis manos, un crimen hermoso,

en mis manos, su sangre,

en mis manos, la bisoña sangre irrepetible. 

Espero su venida

el sobresalto de su carne primeriza. 

Acurruco la mirada

y yazgo en sus orillas,

vaciada, jadeante. 

Atardezco en el reproche de sus ojos. 

Su sangre en mis manos criminales

crimen incorregible de mis curtidas manos. 

Entre todos los pájaros, sus tiernas alas,

entre mis piernas, dulcemente rotas.

Desamparo

Una niña mece su mano

en señal de despedida,

muerde el llanto por la punta más aguda,

lo somete, lo desangra, lo mastica;

se lo traga y repite este acto para siempre

ante una madre que, sentada a la derecha

de un adiós reincidente,

le multiplica los panes y los peces

que la preñan de nostalgias

la indigestan de tristezas.

En un invierno rosarino

El frío se incrusta sin piedad

en cada hueso

es clavo, cincel, martillo.

El frío es un niño que llora

a gritos simplemente porque puede,

es ladrido que retumba

en la profundidad de la noche.

Tiembla el frío en esta habitación,

desvela coyunturas resentidas,

sangres insistentes e indóciles,

lluvias y calles irrenunciables y lejanas,

ropas húmedas e inhóspitas,

voces que dan fe de la vigencia de esta herida.

El frío es hoy una palabra que desgarra

es aquella niña primeriza

temblorosa ante el asombro

El frío, sin saberlo,

se ha vuelto un enemigo.

Una tarde de mayo

La jeringa supura

la culpa, el alivio, el miedo. 

En casos como este,

apunta el verdugo,

suele ceder el esfínter. 

Hago como si no escuchara

y mis labios Iscariotes

pronuncian un beso. 

Es la mejor decisión

(un eco a lo lejos).

Se instalan de nuevo

el alivio y la culpa. 

Me precipito en lágrimas: 

es la hora del naufragio.  

Renacer

Mi país: tu cuerpo,

que no entiende de fronteras,

donde intento concebirme, nacerme, darme a luz,

abrir puertas, poner casa, fotos y manteles;

del que no quiero emigrar,

generoso sitio en el que apetezco un enteramente,

donde anhelo morir a plenitud, en libertad.

Entiérrame en tu cuerpo,

tierra fértil donde brotaré de nuevo y

esperaré un siglo, las vidas que sean necesarias

para curar la espera, para sanarte los recuerdos

a los que seré ajena con el bálsamo

que supuran mis heridas.

SOBRE LA AUTORA:

Juana M. Ramos. Nació en la ciudad de Santa Ana, El Salvador. Profesora de español y literatura en York College de la Universidad Pública de la Ciudad de Nueva York (CUNY). Ha participado en festivales y lecturas de poesía internacionales en Estados Unidos, México, Colombia, República Dominicana, Honduras, Cuba, Puerto Rico, El Salvador, Argentina y España. Ha publicado Multiplicada en mí (primera edición, 2010; segunda edición revisada y ampliada, 2014), Palabras al borde de mis labios (2015), En la batalla (2016) y Ruta 51C (2017). Es coautora del libro de testimonios Tomamos la palabra: mujeres en la guerra civil de El Salvador (1980-1992) (UCA Editores, 2016). Sus poemas y relatos han sido publicados en numerosas antologías, revistas literarias impresas y digitales en Latinoamérica, EE.UU. y España. 

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