Balada para un tirano | Neri Tello

Neri Tello

Presentamos una selección de poemas Neri Tello, licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara, promotor cultural y tallerista.

 

I

 

el hombre desarrolló la ciencia del fin del mundo

la predijo infinidad de veces porque el miedo a morir solo

es grande

la conciencia es atroz

incendia sus angustias

sus recovecos

 

una hoja de papel te regresará a la infancia:

 

cuando logré ser el gigante

di cuenta de los contextos:

los informes publicados en el periódico

informaban que los tiranos daban de palos a la gente

confinaba sus ejércitos a caravanas

para cambiar vidas por sollozos

y hedores en las tumbas

 

el invasor contaba sus ganancias frente al tirano

mientras los tanques destruían la selva

aplastaba las casas dejando los zapatos de los desaparecidos

en la plaza

el invasor puso comercio

las tierras callaron para el indio

dictó políticas y educación

 

II

le arrancaron

pero unas

pocas

logran

revelar

la violencia del tirano

 

 

III

una día de hace mucho

llegó el fin del mundo

se acabó el tiempo de los relojes

se fulminaron de golpe los minutos

era tarde para la escuela

para llegar al trabajo

no pasó el colectivo

se caducó las fechas

el asombro se hizo residuos en los fondos

de los frascos

nadie se cuenta cuando marcharon los profetas

nos llegó el Armagedón

las notas en los periódicos fueron aisladas

decían algo desarticulado

un balbuceo, fonemas, un desencanto indiferente

un día se acabó el mundo

 

 

IV

 

las voces pretéritas, presentes, históricas y atemporales

se presentan como fonemas nítidos que dispersan

como moléculas

con cada palabra se encadena la posibilidad

tan solo una palabra bastó para desatar una gresca

para abrir la llave del odio

para cambiar sílabas por estruendos

una sola palabra desató las ráfagas en el fusilado

una madre necesito tan solo una palabra

para pedir por su hijo que partió llorando

 

una palabra bastó para que nadie impidiera

al jefe Piel Roja en 1854 le quitaran de sus células

el templo que es la tierra

 

¡lo dijo un político en cadena nacional!

¡lo dijo un político opositor en cadena nacional!

demagogia

le siguieron los disturbios: los actos vandálicos

la falsa creencia de tener conciencia

 

V

 

qué decían la pancartas

los cascos avanzaban en línea hacia la multitud

concentrándose unos a otros

las moléculas se juntan unas a otras para formar

cuerpos sólidos

es imposible traspasar la materia en ese estado

las moléculas chocan entre si y se deforma

la desobediencia civil

el resguardo del orden

la colisión

la plaza principal

 

 

 

VI

 

a fuera del tribunal

la multitud gritaba perro, asesino, genocida

mientras el tirano

sonreía

 

 

 

 

Ayotzinapa

 

los dioses se reunieron alrededor del fuego

Nanahuatzin se arrojó a las llamas

acobardado Tecuciztécatl también se arrojó

la historia viajó por todas las células que nacieron

desde el sol y la luna

la aprendió el abuelo y mi padre

 

hoy los dioses se reunieron en el fuego

de los cuarenta y tres cuerpos que arden

la llama no deja de calentar

las matitas que nacen en nuestros cuerpos

así nos descubrimos y nos abrazamos

caminamos las calles juntos

con nuestra luz en las manos

así se renuevan los días y las noches internas

así crece la semilla de la conciencia:

 

la casa del tirano

se ensombrece entre ceniza

 

 

 

Loco fred

 

nada la barranca en colores flourecentes y obscenos

mira al loco de Fred pintándose los testículos de mundo

ha coleccionado ratas de la barranca groovy

los colores se combinan como

un juego de manos sobre la mujer desnuda

todos bailamos y festejamos sobre la barranca groovy

y el loco de Fred fuma y fuma marihuana y no deja de reírse

la barranca groovy azul-amarillo-naraja

los enanos pasan en contingencia de enanos inflados

como globos que pasan

en contingencia de globos

comidos como manzanas

y las manzanas son los senos de la quinceañera

que resbala desnuda sobre mi lengua

 

en la barranca groovy  el loco de Fred es monje

y nunca dicta normas porque apenas si puede recitar una palabra

lo único que pide es mota y más mota

y mota le pinta sus labios de color groovy

y todos festejamos desnudos alrededor de la fogata

invocamos y reímos y reímos

a carcajada abierta como chapulines retroactivos

como lunas radioactivas

como órganos rotativos

y el loco de Fred es un loco y un monje tibetano

y es un armadillo y un pinacate

y es un ojo el loco de Fred

el loco de Fred y todos desnudos festejamos

 

 

 

 

La cerveza acompaña la soledad monstruosa de ser hombre

 

en las cantinas los trapos viejos beben mucho y fuman:

soy yo y yo soy la otra mitad de una historia que no

debe ser contada

soy en la medida de mis sombras como un lobo mal parido. La

muerte o las muertes en esta ciudad de ciudades

decadentes abren sus ojos para burlarse y yo me burlo de

mí, le debo a la desesperanza lo que soy, lo que

tienen mis ojos son sus imágenes pornográficas, con ellas y en

ellas padezco aún más la soledad de las calles que buscan lo

que no encuentran y encuentran sólo la puta más generosa:

una rivera dentro un rostro quemado, como un nido cálido donde se apaciguan las tormentas:

¿qué soy? los secretos no vienen como respuesta, sino que violentan una

niña muerta y abandonada::::::::::

-admito que la condena debería ser repartida entre todos, todos

fornicamos con la puta y hasta ella misma estuvo sodomizándose-

señor policía claro que fui la pieza clave para que esto sucediera

pero dígame señor juez ¿qué hice? porque yo sé que también usted es culpable

y todos somos, los presentes son culpables, lo que sucede es que nadie acepta

lo que corresponde de escoria, de mierda, o ¿preguntó a su

madre si fue concebido y engendrado con todo el amor que profesa?

ahora señor juez, señor policía, al término del acto estaré muerto, y lo hablo

porque duelen las ausencias y los errores que cometimos asesinaron los corazones más cálidos: asesinamos el cielo y lo pintamos para que nadie supiera lo que

hicimos con el futuro que no era nuestro

 

yo en otra vida fui esclavo

ahora entiendo también que las otras vidas no existen

cuando quiero escupir traigo a mi mente su cara:

los semáforos se ponen en siga, los autos arrancan los motores

voy veloz, tomo las curvas procurando no chocar de lleno

este concepto de libertad lo adquirí del joven fresa, procuro no imitar,

sólo sentir el aire violento por las ventanillas

escuchar música veloz, el hit parede, como lo dice una filosofía a seguir: yo señor juez le pongo la pistola en la frente:

 

¡PUM!

con el estallido las mareas suben, y el ahogado bailando

da el espectáculo más hermoso, sólo yo, las gaviotas y los peces que no se escondieron

de los pelícanos lo observamos. Tengo un alma sensible y me conmueve

lloraré sin tener ningún remordimiento, cuando llegue a la bahía le prenderé fuego

alrededor de la fogata bailaremos desnudos, ustedes también señor juez y señor

policía bailaran, hay una pistola y siempre habrá una pistola para hermanarnos

siempre habrá siglos que no repriman, ahora mírela a ella

baila para que usted toque sus senos, para que hunda sus dedos en su vagina

¡CUIDADO con meter toda la mano o la cabeza!

ella es una vampira roja, una mujer cálidamente fría, arropada con las manos

que la visten y los ojos que la desnudan:

se baña con la saliva que la estremece

ella no los desea, sólo desea la lengua jugueteando

en las cicatrices, en las arrugas, en la boca reconstruida con hebras resistentes

y sus manos femeninas quieren manos femeninas, un poco de coca

y un beso que funda los cuerpos por un instante, solo el instante de la bala que ingresa

al cuerpo:

 

PUM

el cuerpo se llena de calor, todos ardemos y bailamos al mismo tiempo

las plantas de los pies se hacen tierra, y la tierra descompone lo inservible:

¿qué pasa señor juez, tiene miedo? es normal porque se ha permitido soñar

con la cabeza de la víctima, se ha permitido soñar en la noche cuando

llega a la cama y besa a su esposa, y no le comenta nada de lo sucedido

cuando llega a casa, señor policía abre el refrigerador, toma una cerveza y enciende un cigarro

las imágenes que recrea es el felatio de la puta, el chico del macanazo

y sus quejidos, el vómito con sangre, y la risa maquiavélica, el entorno

gris de quien pide suplicio; la noche es la triste máscara con la que maquillamos el rostro

 

 

 

 

Canto ácido

 

a Miguel Ángel Leos

 

 

uno se viste de monje ermitaño azul

se sienta a mirar el América-Chivas,

el Boca-River, el BarÇa-Real Madrid

la multitud en espera del tan codiciado gol

los 22 en la cancha y Raúl Ortega jugando con la clavícula rota

a punto de hacerse pedazos

anota en la red que hace que su equipo se vista de gloria

y yo digo cuídate chico de sacar suspiros a estos 40 mil hombres

no te vayan a devorar por completo

esta ciudad prohíbe la guardia nacional

y no se puede hablar de silencios cuando un balón toca la red

destruye las botellas que estaban bebiendo

los parabrisas de los carros truenan

la puta suspira al doble por los noventas minutos de infatigable cansancio

el mendigo de la calle hace su agosto con el pidemonedas y limpiaparabrisas

no hay mejor festejo si no es adentro de cualquier pucha que grita

penetrada el gol de Raúl Ortega

aunque los disturbios hayan arrojado a 6 detenidos

uno por violación, y los restantes por robo y asesinato

(eso decía la nota roja)

Raúl Ortega es el héroe y se merece los honores

yo digo ¡cuídate chico de arrancar suspiros a estos 40 mil hombres¡

porque la semana había sido dura para ellos

la fábrica pidió tiempo extra y no pagó ninguna

y José Martínez necesitaba urgentemente comprar otro mundo

porque a su hijo se le rompió el que tenía

y el precio por otro es excesivamente alto:

lavar baños, soportar al jefe, y agradecerle que fue generoso

al no regresarte a casa por no haber llegado de manera puntual

este país no es para güevones irresponsables

está hecho para petrificar la memoria y los sueños

para cambiar lágrimas por un rostro duro

para desquitar la vida a punta de vergazos

para enfermar a la mujer hinchándole el vientre con el dolor de un parto

porque no hay futuro

porque el futuro es un patrón que te impedirá que te jubiles

que te obligará a buscar a la puta con la que contagiarás a tu mujer

que obligará a pedir que la chupen sin caricias

porque al mundo le faltan piezas caducas

y un técnico en desarme nuclear

porque esto es una bomba que explota todos los días

y te hace caminar y caminar y entrar a los bares para no recordar

lo que han dicho de ti

que golpeaste a tu mujer hasta dejarla inconciente y le hiciste el peor daño

que estas enfermo de una enfermedad enfermiza a punto de la muerte

de poca curabilidad

como una enfermedad venérea que se adueña de ti

y te hace títere abandonado por su miedo

 

-y dígame señor doctor qué tengo—

-le duele señor X López la luna en sus ojos

le falta lenguaje y tiene microbios en los hongos

le han crecido las uñas en los pies y es grave

no es normal

quien le ha dicho que es normal le miente

no deje que lo engañen

se ve que su amor lo ha dejado en el extremo

que orina en sus zapatos—

 

así es señor doctor anoche estuve cociendo flores

dicen que alivian

pero he notado que la luna y la tarde poco a poco se van enterrando

los labios de mi mujer se alejan y se pierden en el café que no tomaré nunca

ya me declaré loco y dije que fornicaba con el viento y con el árbol

ahora estoy loco de locura póstuma y expedita

se me llena la boca de ceniza

estoy loco señor doctor y tengo un corazón en el corazón señor doctor

un anciano que me grita que me calme

yo no puedo hacer para que el pito se vuelva flácido y deje de estar eyaculando

es que vi carrozas con novias arriba

y supe que los noticieros no hablaban del tema

señor doctor señor doctor estoy solo y usted lo sabe

como la puta del 10 que vive en ese cascarón resquebrajado

ella no tiene más familiar que la santa muerte

el borracho del 13 que siempre desquita sus monedas apedreándole su vientre

o el padrote que la golpea y la hace mártir

ella es una virgen y un cielo

me lo dicen sus labios inferiores donde mi lengua hace falta

yo también sé que es tener la soledad encima follándote

sé lo que se siente amarrarte la liga del brazo para que no se sienta

no me mire mientras hago esto, acepto que me vea desnudo

pero no poniéndome putazos

(la inercia hace que me siga clavando y destruyéndome)

no lo permito, me da vergüenza

mejor abre tus brazos e imagina que vuelas

que sales por la ventana

la soledad me hunde y no quiero que te hundas

ayer estaba en la primera fila y la puta se acercó a chuparla

el rostro en la pantalla cambiaba de manera grotesca y constante

se proyectaba el total padecimiento de las soledades violentas

al cuál más queriendo chupar la polla

en el baño para damas los homosexuales no dejaban de cogerse

yo tengo espanto de las enfermedades venéreas

lloro de miedo agrias lágrimas blancas que la puta recoge con su boca

a eso vengo

a masturbarme y a ser masturbado

a desquitar con la mano lo que mis testículos me reprochan y reprimen

vengo a eso a internarme en las butacas del fondo

a llorar lagrimadamente sucio a la espera de las luces

a eso vengo a que mi pito se sienta libre

me da pena llegar a casa y encontrar un mar de recados y cartas devueltas

abrir la revista del New York Times que no habla de Paul

el que se fue a la guerra porque le hicieron creer que era necesario

yo lo veo vestido de marine con su rifle y no puedo creer en lo que pasa

el no supo de los muertos en Bagdad o Palestina

le acomodaron la bandera y el día de su funeral hablaban en los honores

que su muerte no era en vano

y yo que nunca conocí a Paul

también me encierro en la guerra mínima de mi cuarto

mi cuerpo se pierde, se muere y resucita

escucho los continuos recados

Germán me cuenta de su constante temor por haber contraído el SIDA

Leticia me dice que la poesía es una enfermedad venérea

Víctor se cambió el nombre a Zafiro y los implantes le salieron baratos

el otro Víctor tuvo que cuidar a su hija

y a su mujer que terminó excesivamente ebria en una reunión

Eduardo se casa y me pide que vaya a su boda

Villa me dice que ha nacido su primer hijo

Zahira me habla de su viaje a Argentina

Nylsa del dolor por el desprendimiento de Hugo

Diego y Juan me cuentan de su primer libro

Rocío me habla de su incapacidad para tener estabilidad

 

yo también me pierdo cuando llego a casa y miro las grietas que amanecieron

las de hoy más las de ayer se unieron para deshacerse de mi

sé que buscan ponerme la cuerda al cuello

hacerme flotar y bailar en el aire

yo también soy inestable:

le amarraron las patas y el hocico al camaleón que decía ser cocodrilo

lo humillaron frente a mi

le pidieron lo que se había robado

dijo a su vez que había sido robado y parecía pedir clemencia

es un hijo de la chingada y me da pena

siento lástima por los cocodrilos que sueñan con las alas

y no son concientes que los cocodrilos no vuelan

 

me da pena ver a los que decían haberme creado caer estrepitosamente

ahora míralos, tan indefensos y tan patéticos

tan necesitados y tan olvidados

míralos, míralos, míralos, míralos

cómo se divierten los cerdos en el festín de las mentiras

la ruleta sube y baja

yo más ellos hacemos el canto ácido

el canto que entona el mendigo mal vestido que anoche estuvo inhalando y follando

y embrutecido pidió al más chico que lo masturbara

y el más chico accedió porque confiaba en robarle

¿a dónde fueron a parar esas monedas?

a un espiral descendente

al bar de la mesera de nalgas grandes

al bar gay y a su rocola

a un super con cervezas

a una orgía con sus canalas

a comprar un cielo menos metafísico

y espejos, marihuana y condones

a llenarle la pucha de mecos a la puta del Kartier

a chingarme la nariz para secarme la conciencia

a elevarme al cielo como un cristo redimido

vengan todos y escúpanle la cara a este pobre dios

tengan lástima y apedréenlo

no importa si llora, mátenlo, no tengan compasión

no esta noche que mueren los jodidos

no esta noche que amaneció tirado

y con el rostro clavado en el suelo

no los verá, no los reconocerá

esparzan sus cenizas al lado este de la playa

y nunca cuenten lo que pasó

nunca digan que eran un pobre pendejo que escribía

mejor entonen mi canto, el canto de la rabia

invoquen el polvo, el polvo, el polvo

el polvo de un dios dolido y muerto

 

Sobre el autor: 

 

Neri Tello. Es licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad de Guadalajara, promotor cultural y tallerista. Su trabajo poético ha sido publicado bajo los títulos Cuerpo roto (Paraíso Perdido-Ayuntamiento de Guadalajara, 2004), Playas underground (Arlequín-Fonca, 2005), Vertebración del silencio (Tierra Adentro, 2010) y Revolución groovy (Verso Destierro, 2014). En 2007 rechazó el estímulo del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes del Gobierno del Estado de Jalisco para la publicación de la presente obra. Actualmente es docente de comunicación de la Preparatoria 20 de la Universidad de Guadalajara.

 

 

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