POEMAS DE MARIO MELÉNDEZ

 

 

Presentamos una selección de Mario Meléndez en colaboración de nuestro miembro el poeta Fernando Salazar Torres.

 

 

La presente selección poética pertenece al libro Esperando a Perec (Raffaelli Editore, 2015). El poemario es una suerte de miradas que pertenecen a un fabricante de urnas. En realidad, el autor simula una perturbación cuyo imaginario refiere a escritores, actrices y artistas. Mario Meléndez continúa la tradición chilena de la poesía lúdica y profana. La antipoesía es una de sus características centrales, en especial toda la crítica a la figura más importante del cristianismo.

 

 

 

Esperando a Perec

 

Estas visiones fueron descritas  por un fabricante de urnas

poco antes de morir

Lector compulsivo y lúcido

dejó infinitas versiones en libretas y papeles sueltos

Aquí se publican algunas de su inquietante imaginario

 

 

4

 

Vi a Dios cavar una fosa

en el vacío

Le temblaban las manos

La muerte escribía su epitafio

sobre un trébol de cuatro hojas

 

 

10

 

Vi al fantasma de Vallejo

lavar su sábana

a la orilla del Sena

era una sábana negra

como su corazón

La muerte lo esperaba

bajo un puente

traía un palo en la mano

y también una soga

 

 

12

 

Vi a Pessoa asesinar

a tres de sus heterónimos

Vi llevarlos en hombros

Hasta el río de su aldea

Vi arrojarlos uno a uno

desde un puente imaginario

Vi secar ese río

hasta las últimas lágrimas

y lo único que hallaron

fue el cuerpo de Cristo

 

 

 

 

13

 

Vi a Marilyn Monroe

dando de mamar a su sombra

Tenía los pechos tristes

y usaba camisa de fuerza para dormir

Se había tatuado en la espalda

algo revelador

También Dios fue mi amante

 

 

21

 

Vi un ovni cruzar los cielos

de Jerusalén

el mismo instante que bajaban

mi cuerpo del Calvario

 

La tierra oscurecía de presagios

Mi madre rezaba en lengua extraña

Los niños jugaban a crucificarse

Las luces de neón eran palomas ciegas

en un desierto de sal

 

Alguien arrastraba el cadáver de Judás

Alguien lanzaba monedas desde una nube de pedales

 

Los gritos del vendedor de clavos

asustaban al centurión

Pedro escribía su epitafio

en una cruz de pan

 

Mi madre ya no rezaba

en lengua extraña

y ahora limpiaba mis llagas

con agua bendita

 

María Magdalena había

desaparecido

Se la llevaron los ovnis

me dijo el buen ladrón

a ese cielo te referías

 

 

25

 

Vi a Dios escribiendo su epitafio

Aquí yace el que no tuvo infancia

 

Los juguetes que robé

serán devueltos por mi madre

 

Me voy al país de Nunca Jamás

a recobrar el tiempo recobrado

 

 

33

 

Vi a Heráclito en el río de su infancia

Cada vez que me baño soy otro, decía

mi cuerpo toma la forma de mi madre

toma la forma de mi abuelo muerto

la forma de un extraño caballero

Cuántas veces he de entrar a este río

para recuperar mi cuerpo

Entonces anotaba en un cuaderno

la fecha de su primera transformación

Pero a medida que tornaba al agua

sufría infinitas derivaciones

hasta quedar convertido en pez

Esa noche lanzó su cuaderno al río

y se fue deslizando por la corriente

convencido que jamás sería el mismo

 

 

37

 

Vi diez ratas devorándose entre sí

Lo hacían de manera paciente y ordenada

 

Primero la cola, las patas, el hocico

las orejas que sangraban hacia adentro

sus penes como estacas primitivas

 

Así fueron desapareciendo

sin importar tamaño ni edad

caníbales de sí mismas bajo una luna

entregada a sus delirios

 

La última en quedar de pie

sólo tenía la oreja izquierda

Donde antes estuvo el hocico

un hueco al más allá se adivinaba desde lejos

 

Entonces se incorporó como pudo

orinó al primer gato que lamía sus heridas

y echóse a andar

 

 

44

 

Vi el cadáver de Dios

pastando en la eternidad

 

 

 

SOBRE EL AUTOR

 

Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971). Estudió Periodismo y Comunicación Social. Entre sus libros figuran: Apuntes para una leyendaVuelo subterráneoEl circo de papelLa muerte tiene los días contados y Esperando a Perec. En 1993 obtiene el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Sus poemas aparecen en diversas revistas de literatura hispanoamericana y en antologías nacionales y extranjeras. Parte de su obra se encuentra traducida al italiano, inglés, francés, portugués, holandés, alemán, rumano, búlgaro, persa, catalán, macedonio, griego y árabe. Durante cuatro años vivió en Ciudad de México, donde dirigió la serie Poetas Latinoamericanos en Laberinto ediciones y realizó diversas antologías sobre la poesía chilena y latinoamericana. Actualmente radica en Italia. A comienzos del 2013 recibe la medalla del Presidente de la República Italiana, concedida por la Fundación Internacional don Luigi di Liegro. Una selección de su obra acaba de aparecer en la prestigiosa revista Poesia de Nicola Crocetti. Al inicio de 2015 es incluido en la antología El canon abierto. Última poesía en español (Visor, España). Es considerado una de las voces más importantes de la nueva poesía latinoamericana.

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