Poemas de César Cañedo

 

 

 

FRAGMENTOS DE UNA AUSENCIA AMOROSA

 

Es en ese mensaje milenario

que mira al cielo sin

Ahora llévate también estas palabras

que fueron dichas en

No será contigo

Reclamo y páramo de verdes

Memorias, sueños, prismas que

Temblor en el silencio olfatigado

Surcar agua cloral para cansarme de

Desfragmento la noche en que te fuiste

Reconstruyo

Quiero romper aquello que tuvimos

Saciarme de palabras y

Ripios, tristezas, célibes infértiles

cánticos que nunca

Porque en este momento me desgarro

y ya

quema tanto tu ausencia en esta hoja

Nunca tuve un poema

vanidad en intentos fracasados

limitado en el verso, que de tanto temor

siente que

Tú ya no.

 

 

 

Blanca

A Luis Cremades

 

Era un aire su ave

de aferrados trinos

que colmaban la cámara deicida.

Miedo y hombre se encuentran

y el arpista

anula a cuentagotas la cadencia,

teje sus manos de versar la vida,

de cansar la memoria

y la armonía.

Sabe que en vano

la esperanza cristal que se le atora

atraviesa y profana su garganta

y si mastica sangra

y púrpura trasluce

la mordida manzana

del silente misterio.

Dejar la vida para no ser riesgo,

soñar la sombra y refractar un torso,

implicar lo absoluto de lo absurdo.

Todo lo llevas ya,

lomo borrico que transitas Mancha,

refranes de conserva y mermeladas

que sellan y tradicen perdurables:

memento y mori,

locus y amoenus,

César y corrupción,

tiempaire y credo.

Sea pues de genealogías tu coordenada,

yo, en cambio,

cultivo para ti mi rosa blanca.

 

 

 

 

Dame tu amor (hombre)

Canción pensada para Calle 13

 

Yo quiero que me des tu amor tan diferente

que no es convencional pero es muy decente,

que no te importe lo que diga la gente,

vente

quiero probar de tu manzana

y pasar juntos toda la mañana.

De mango, de piña y de melón

vamos a vivir este amor camaleón.

Anda ven, que ya estoy duro

no lo pienses y cierra con seguro.

 

Dame tu amor, hombre,

dame tu amor.

 

Si tú me quieres hombre dorado

yo me convierto en tu soldado,

tu protector, tu marinero,

tu peleador callejero.

Quiero que me uses de tu silla

y que te sientes sobre mi varilla,

tu bragueta entre mi pantalón

y en un aullido acabar con el dolor.

Vamos a juntar mi huracán con tu tornado

tormenta tropical de enamorados,

en tu epicentro mi paladar

y no te digo todo lo que va a pasar.

 

Dame tu amor, hombre,

dame tu amor.

 

Déjame explorar tus zonas de frontera,

tu zona abisal, tu primavera,

y recorrerte como a la carretera

a gran velocidad en mi cohete

ése que entra y sale y se te mete

y crece,

sangre de mi raza,

vamos a darle calor a la masa.

 

Yo voy a ser tu príncipe azul,

tu Rocky, tu Rambo, Aladino, Ben Hur,

frota mi lámpara no hay un genio

pero te puede dar lo primigenio.

Vas a sentir mi amor entero,

de caballero a caballero,

ser tu plomero, tu fontanero, Mario Bros,

no me dejes sin ese agujero, que me muero,

te soy sincero,

soy el primero, el único, el postrero.

Dame tu amor, hombre, no hay lío

a estas alturas ya eres mío.

 

Dame tu amor, hombre,

dame tu amor.

 

 

LET´S HAVE A KIKI

a Franka Polari

 

Uno uno uno uno uno

labro la noche con mis beats y manos

bufecoreando, hermanas, la caída,

chasco los dedos de afinar las líneas

giro en mi misma la confianza pródiga

de vomitar a toda inventadísima

en el danzante Vogue Apocalista.

Revelo el fin de todo lo fijado

del odio y estereópito falínico,

pasarelo gallarda y loca plena

con mirada Chanel manocintúrica

que vaivena un final risaperreante.

Congratulo el sabor de arrasaposa

con ritmo de las cuerpas abiertónicas

torcierndo lacios pasos taconidos.

 

Dos dos dos dos dos

Deten tu pose, manotea el sentido

pelea tu suerte de mujer rabiosa

retráete, perra, te conjuro al suelo

y reza el piso de tu himno fémino,

cae y vuelve a caer, no te levantes

que desde abajo pega más el lodo,

taconamística el andar de pato

y abre las piernas torcidamenazas

para batallas accionar con garras.

Sorbe ese beat y vuélvete maestra

de la frialdad escudo en una estatua

que elegantizas de segura Diosa.

Pule tu rostro delicado y mísero

en cada manoserpentear el aire

víboramira a la rival en turno

vuélvele polvo el coño con tu baile

devoralísale el peinado insulso

vúlvale el ritmo de bailar torcida

hazla que pague caro el no ser perra

dale perlas y cerdos, sé el chiquero

donde se fundan de labial y rímel,

pélale el cuerpo con piruetas bravas

muérdele el rabo con siluetas mántricas

cázala bruja con tu risa sáfica

trenza sus sueños con tu instante pose

coronallévate la noche negra.

¿A qué hora vas por las tortillas, perra,

para cobrarte el aire que respiras?

Taconiclávale la cruz de Crista

para que gima de placer voguero

y frena todos tus impulsos púbicos

al sonar la trompeta de la bestia

en reclamo final de un baile orgásmico

que santifica esta batalla femme.

 

 

 

Tres tres tres tres tres

Congelarítmate de drama espejo

para corona estrella de tus pechos

de Virgen leche en el juntar las manos

que condenó la esencia a no ser pulcra,

“santificado tu rencor nos guarde

de ser abyectas por los siglos poses”,

frenar en seco y resetear la mancha

pausar la rima y habitar la pausa

y proclamar dignífica en la pista

la triunfal posemística detente.

 

 

SOBRE EL AUTOR

 

César Cañedo

 

Poeta, atleta, profesor y joto. Miembro de la casa de Vogue House of Apocalipstick. Fundador y codirector del Seminario de Literatura Lésbica Gay, UNAM. Estudiante del Doctorado en Letras en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Actualmente se desempeña como profesor de literatura, además de impartir talleres de creación literaria. Ha publicado poemas y cuentos en diversos medios impresos y electrónicos. Tiene dos poemarios: Rostro cuir (Mantra, 2016) e Inversa Memoria (Valparaíso México, 2016).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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