Dos memorias para habitar el poema.

 

POESÍA Y BIOGRAFÍA

Nacido en Sinaloa en 1979, Mijaíl Lamas es ya un poeta relevante en el panorama de la poesía mexicana actual. Ha publicado los libros: Contraverano (2007), Cuaderno de Tyler Durden seguido de Fundación de la casa (2008) y Trevas Canción del navegante de sí mismo (2012). Recientemente el Suriporfiado reeditó su segundo poemario, al cual se le añadió una sección que explora la literatura y los medios electrónicos. Está por publicar El canto y la piedra bajo el sello editorial Valparaíso, en España.

La propuesta de Mijaíl Lamas se caracteriza por estar totalmente entrada en el siglo XXI, pues existe un doble diálogo hecho adrede. Por un lado, uno directo con su tradición muy personal (que no necesariamente sigue una línea uniforme, ni temática): Chuck Palhniuk, Antoni Marí, Cesário Verde, entre otros. Por otro, uno indirecto con su generación, a tal punto que sus primeras dos publicaciones podrían ser leídas como una especie de crónica parcial de cómo era ser joven en la primera década de este siglo.

Marcapiel tuvo la oportunidad de entrevistar a Mijaíl Lamas sobre sus dos últimas publicaciones: Cuaderno de Tyler Durden (a partir de ahora Cuaderno) y Trevas Canción del navegante de sí mismo (Trevas). La Revista se interesó en saber los cambios y similitudes que sufrió su oficio de poeta entre una y otra publicación, así como las maneras de abordar los diferentes temas que contienen entre sus páginas.

 


861Marcapiel. Cuaderno y Trevas son dos poemarios con bastantes correlaciones entre sí. La más importante es el hecho de que en sus motivos primarios se retoma la biografía o historia de algún personaje relacionado con la literatura (Tyler Durden de The Fight Club y el poeta portugués Cesario Verde, respectivamente). Sabiendo esto, y que este tipo de libros abundan en la poesía de nuestro país, incluso antes de las incursiones de Francisco Hernández, ¿Cuál es tu propuesta para la poesía mexicana, es decir, cómo se diferencia tu poesía de personaje respecto a la que han hecho otros autores?

Mijaíl Lamas. Personalmente creo que, si bien el título de Cuaderno de Tyler Durden hace referencia al personaje de Palahniuk, el libro funciona más como una forma de desdoblamiento,

 

pero que mantienen muy de cerca al sujeto autoral o empírico. El guiño con el personaje de The Fight Club trata de dar cuenta, más bien, de qué manera el poeta está dividido entre sus ser cotidiano y el que le roba tiempo al trabajo, a la escuela, a las relaciones personales incluso, para poder leer y escribir; es ese pequeño espacio de soledad parecido al club de la pelea. Como el personaje de la novela, somos nosotros peleando con nuestro propio Tyler Durden. Somos nosotros intentando detonar el lenguaje a través de la poesía, para que el sentido normalizado de la cotidianeidad se subvierta. En ese sentido, creo que se aleja de esa tradición de libros de la que tú hablas, a la que pertenecen los trabajos de Francisco Hernández.

Sobre esta tradición de libros que tratan de crear o recrear la voz de otros personajes alejados del yo autoral pienso, por ejemplo en Bitácora de viaje de Fortúm Ximénez de Mario Bojórquez. Es un libro fantástico y ha sido poco comentado en relación a los libros de este linaje que tú mencionas, tampoco se habla mucho de los libros de Francisco Cervantes, cuyos poemas reconstruyen de forma muy singular la voz de legendarios caballeros. También está el entrañable Maqroll el Gaviero, de Álvaro Mutis, que aunque colombiano, buena parte de su obra es creada en nuestro país y en buena medida es un poeta mexicano. Yo me siento más cerca de estos libros, más identificado, aunque no desdeño las sagas de Francisco Hernández.

En lo concerniente a Trevas diré que este sí trata de construir un personaje completamente alejado de mi yo autoral, el proceso de inmersión en la vida y obra de Cesário Verde fue arduo. Yo había traducido ya algunos de sus poemas y creo que el influjo de su poesía me llevó a intentar recrear sus últimos días de vida. Cesário Verde, hasta entonces, había sido un poeta poco conocido en México, sin embargo su influencia es patente en muchos poetas portugueses, tanto que Fernando Pessoa lo menciona como el fundador involuntario del sensacionismo. De muchas maneras, algunos  poemas de los heterónimos de Pessoa son reescrituras de los poemas de Cesário, el ejemplo más claro tal vez sea “Contrariedades” de Verde y la “Tabaquería” de Álvaro de Campos (Pessoa).

 

MPL. ¿Por qué te llamaron la atención estos dos personajes tan diferentes entre sí y no otros? Hago esta pregunta tras releer los dos libros. Parecería que fueron elaborados por autores distintos. Cuaderno está hecho por una persona que gusta de vivir al límite, pues lleva la juventud a flor de piel. Trevas, por su lado, denota una voz mesurada, que vive la vida, pero no en los actos, sino en la saudade.

ML. Creo que la clave está en la edad del poeta que los escribe. A veces me siento muy alejado de los poemas de Cuaderno, pues esos poemas “apestan a espíritu adolescente”, para decirlo desde una las influencias del libro. En él hay una rabia y un pesimismo que caracteriza a algunos poetas cercanos a mí en edad.

Aunque en Trevas hay una cercanía cronológica, el sujeto de la enunciación lírica tiene poco que ver conmigo, pues su manera de hablar o los sentimientos que experimenta, no son una proyección de mí mismo, son una ficción. Aunque claro, en Trevas hay una mayor planeación formal, hay un diálogo con la tradición, sobre todo con la de la poesía portuguesa de finales del XIX y principios del XX. Hay incluso exploraciones en la incorporación de traducciones muy libres de documentos como cartas y poemas de otros autores como Mario de Sá Carneiro o el mismo Verde. Sin embargo, hay dos libros que median estas dos experiencias y que completan la visión de ambos, uno es Fundación de la casa y el otro Contraverano.

El primero es un libro de exploración en dos sentidos, se deja a un lado el verso libre, hay la incorporación de la silva castellana y de otras formas estróficas como la lira, todo esto mezclado con el estilo conversacional a lo Bonifaz Nuño del Manto y la Corona. Por otro lado Contraverano, mi libro más personal y autobiográfico, es monotemático, y plantea una música más constante, y creo yo, contundente. De ahí que haya llegado con muchas más herramientas formales a escribir Trevas.

 

 

TYLER DURDEN: POESÍA Y CIUDAD


 

cuaderNo2MPL. ¿Cuaderno puede ser leído como una especie de crónica Godínez, cuyo lema vital es: “hoy no tengo que fingir que elijo la vida que me toca”? Poemas como “Oración del precavido”, “Misiva del sentado”, parecen decir que sí.

ML. Dicen que sí, pero desde la ironía, lo cual es una manera de desdecirse.

 

MPL. Partiendo de la pregunta anterior, tu yo poético establece ideas fuertes sobre la condición urbana de las personas: su desenvolvimiento en la oficina, el departamento, la calle. Ahora bien, en el tercer poema escribes: “la inmovilidad me aterra”. Esta frase, ¿no resulta contradictoria al lema que mencionaba en la pregunta anterior? Lo digo, porque la vida de un hombre de ciudad, a pesar de sus desplazamientos a casa o al trabajo, transcurre en rutinas, es decir, inmovilidades, y estas ya habrían sido aceptadas sin fingimiento alguno.

ML. Creo que la movilidad actual es simultánea, y lo es desde principios de siglo XX. O por lo menos así nos lo hicieron ver poetas como Apollinaire con su poema “Zona” y el mismo Pessoa con “Lluvia oblicua”. Los hombres de principio de siglo XX vivían distintos desplazamiento de forma simultánea, los nuevos medios de transporte y comunicación permitieron una sensibilidad llena de estímulos que en buena manera modificaron la nuestra. Los temas perduran, pero la forma de abordarlos será distinta.

Ahora, a nosotros nos ha tocado enfrentar una realidad hiperconectada, donde nuestra palabra poética lucha por trascender lo efímero de los procesos electrónicos. De esta manera, la formas de desplazamientos en nuestra poesía son paradójicos, nuestro estar estáticos frente a un monitor no lo es, nuestro deambular por la ciudades sucede en varios niveles, los cuales van a depender de nuestra conectividad, caminamos por dos sendas, una real y otra virtual.

Ante este panorama no es extraño que existan estas paradojas de movimiento e inmovilidad en un mismo libro como Cuaderno.

 

MPL. Tus poemasFórum” y “A Borges”, parecieran pertenecer a libros distintos, sus temas, a simple vista, rompen con el leitmotiv principal del poemario. El primero es una combinación de tradición y actualidad, los apóstoles de Cristo en un ambiente urbano; el resultado: un poema de buena hechura, con algunos guiños a lo solemne. El segundo es una larga dedicatoria, a la manera de “Otro poema de los dones”, en el cual realizas un repaso cronológico de varios personajes de la literatura. ¿Nos podrías hablar de cómo encajan estos dos poemas en la arquitectura general de tu libro?

ML. Creo que ambos poemas nacen a partir de un mismo impulso, hacer un contrapunto entre lo que se cree es el lenguaje de la poesía, por lo que ambos poemas tienen ese tono declamatorio, pero les di una vuelta de tuerca en los versos finales. Creo que encajan en el libro en la medida que todos los poemas, o casi todos, del Cuaderno son reflexiones sobre la poesía en la vida de un hombre ordinario, y la manera en que la poesía es, para algunos, una tabla de salvación. Por ejemplo “Forum”, que nació de mis incursiones al centro comercial, templo del aire acondicionado de todas las ciudades norteñas. “A Borges” nació de una anécdota algo conocida del encuentro de Mick Jagger y el escritor argentino, entonces me imaginé al viejo Borges tarareando “Satisfaction” en sus ratos de ocio.

 

MPL. Una de tus últimas secciones lleva por nombre: “A veces el poema fracasa como el horizonte”. Con ello estableces una poética del fracaso. Por parte del hombre urbano: el Godínez y su vida monótona, y del artista: la imposibilidad de lograr el poema preciso, es decir, aquel hecho artístico que le lleve a sobresalir notablemente de la masa social a la que, quiera o no, pertenece. ¿Cómo crees que a través de tu yo poético afrontas la idea de fracaso en este libro?

ML. En ese entonces pensaba en Huidobro y la visión del poema como un naufragio, que no es del todo una derrota sino una hermosa catástrofe. Como El hundimiento del Titanic de Hanz Magnus, una forma de encontrar la belleza en aquello que se sumerge en aguas más profundas y de la que sólo vemos una sombra o un reflejo.

 

 

CESÁRIO VERDE: POESÍA Y ENFERMEDAD


trevasMPL. El leitmotiv principal de Trevas es, sin duda, la enfermedad respiratoria. Pero no cualquiera, sino la tuberculosis, la gran enfermedad del siglo XIX, que mató a Keats, Novalis, Bécquer, Chéjov, entre otros grandes escritores. Escribe Susan Sontag que esta “lleva la misma pastosidad, el peso agobiador de la metáfora”. ¿Esta hipótesis se cumple de alguna manera en el poemario?

ML. Se cumple, pero en la poesía en general, creo, pues para mí el poema es respiración, una respiración además primordial. La respiración termina con el último verso del libro, las últimas palabras del poeta dichas a su hermano: “No quiero nada, déjame dormir”.

 

MPL. Al principio de la entrevista, dije que me parecía que el tono de Trevas se encuentra envuelto en un aura de saudades a partir de la voz de Cesário Verde. Lo imaginamos postrado en cama mirando la ciudad o las flemas que le salen por la boca. Al respecto de esta condición en que pones a tu personaje, Sontag comenta dos cosas relevantes: la primera es que la tuberculosis espiritualiza la vida, la segunda es que es una enfermedad siempre vinculada con la pobreza. ¿Podrías ahondar en estos dos temas, pensando en la concepción de tu versión de Cesário Verde?

ML. Para Cesário era una vieja conocida, pues dos de sus hermanos ya habían muerto de la misma afección. Incluso en sus poemas uno puede leer pasajes donde hace mención de estas tragedias. Creo que en el caso de Verde no se debe a la pobreza, sino más bien al estado insalubre de la ciudad de Lisboa a finales de siglo XIX y principios del XX. Por otro lado, no sabemos qué tan espiritualizado pudo haber sido el final de Verde, sin embargo es lo que yo trato de ficcionalizar en el libro, hay algunos indicios sobre todo en su correspondencia, pero no son muchos.

 

MPL. Dos grandes temas aparecen de vez en cuando en Trevas, la ciudad marina y la mujer. Tras leer poemas como el quinto y “A otra más cruel”, notamos que en realidad están intentando decirnos algo, ¿podrían ser, entonces, diversas formas de enunciar y proyectar la problemática poesía y enfermedad, o inclusive referirse a una cosa distinta?

ML. De entre las muchas temáticas que Cesário Verde aborda en su poesía, las que me interesaron a mí son la escritura, la enfermedad, la mujer y la historia de Portugal, como un imperio naval muy poderoso. Sobre este último tema en la poesía de Cesário hay algo de nostalgia por la antigua grandeza del imperio portugués, ya en decadencia para cuando Verde escribió sus poemas. Por lo tanto, la navegación, desde Os Lusíadas de Camoes hasta nuestros días es una temática esencialmente lusitana, ineludible incluso por los poetas actuales de Portugal, a los que he traducido, y que siguen escribiendo sobre ese mismo tópico. Sobre el tema de la mujer diré que son muchos los poemas de Verde que hablan de mujeres, la rubia desdeñosa, que encarna la frivolidad de la ciudad moderna o la influencia de formas de vida extranjera, o la mujer morena vinculada con la tierra y lo divino. Sin embargo, en mi libro personifico a la enfermedad y a la muerte como dos mujeres en pugna con el poeta.


 

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