Presentamos a continuación una muestra del poeta argentino Mariano Rolando Andrade (Buenos Aires, 1973)

 

 

 

 

 

92, rue Jeanne d’Arc

                                                                     A Luisa

 

Antes de nosotros,

cuando el sol es fábula,

la poeta

visita las guaridas

de la lengua y la memoria

para batallar con la belleza

acuñada en el dolor

y las palabras perdidas.

 

Palabras traficadas

en valijas ajenas

que sobrevivieron a la estepa

los sables y los caballos del zar.

Al triple Aleph del sur

y los uniformes.

A los silencios

que impone Oriente.

 

Todos dormimos,

todos somos silencio,

menos la poeta

que eleva los ojos y pronuncia

las palabras esquivas,

aquellas que cruzan el océano,

emulan el canto del maestro

y los amaneceres de París.

 

Es solo por su gracia

que seguimos despiertos.

Por el empeño

en resistir al olvido.

Por la infatigable manía

de hundir las manos

en la masa negra

de la memoria y la lengua.

 

 

 

 

 

Wilcock

 

Los días son atrevidos

y quieren olvidar tu nombre,

                              Wilcock,

 

Desde las cuevas de Matera

hasta las tumbas de Roma,

 

lo elevé cien veces al verano

para traerte desde la muerte.

 

En veladas iglesias rupestres,

frente a frescos y precipicios.

 

En el polvo por el que marchaste

vestido de Caifás con Pasolini.

 

En Roma, el Young English Poet

brillaba al sol, y en las sombras,

                                      Shelley.

 

Forcé las puertas para visitarse.

Tuve que deletrear tu nombre.

 

Y volví a ver a Pier Paolo de pie

frente a la tumba de Gramsci.

No se detuvo ante la tuya.

Lo habían matado tres años antes.

 

Solo yo llego desde aquella tierra

que abandonaste una y otra vez.

 

Los días son atrevidos

y quieren olvidarte, Wilcock.

 

Puede que triunfen.

 

 

 

 

 

 

La mujer de Nolsoy

 

El agua salada salpica la cubierta

y el viento del norte te aparta el rostro

de la desolada isla de Nolsoy.

 

Es una corta cabalgata desde Torshavn

hasta el campanario y el rústico

caserío desperdigado en la ladera.

 

Cuando bajás en el muelle de concreto,

estás empapado y temblando.

Es mediodía y pocos te acompañan.

 

Nolsoy tiene doscientas almas,

acantilados de lava negra y rocas

descolgadas de su peñón sobre la hierba.

 

Tiene la tumba de Leif y Gertrud Hansen

en un camposanto junto al mar, y tristes

barracas de cemento con las persianas bajas.

 

Hay grandes cuervos, ovejas solitarias

y pantanos en los parajes que llevan

a un supuesto faro en el extremo sur.

 

No hay tiempo en Nolsoy; nunca lo hubo.

No hay árboles ni palabras resonando

en sus callejuelas cuesta arriba.

 

Algunos dicen que en sus casas se ocultan

músicos y pintores que componen

obras que no podemos comprender.

 

Otros, que en Nolsoy hay un café

cuyas ventanas miran al peñón y al muelle

y en donde espera ella, la mujer del poema.

 

 

 

 

 

SOBRE EL AUTOR:

 

Mariano Rolando Andrade (Buenos Aires, 1973) es escritor, poeta, traductor y periodista.

Publicó la novela Los viajes de Rimbaud (Editorial Vinciguerra, 1996), fue seleccionado en la antología de poesía Buenos Aires no duerme (Eudeba, 1998) y ganó el Premio Juan Rulfo de Radio Francia Internacional (RFI) a mejor cuento en lengua francesa (2001). En 2004 participó en el libro 20 años sin Cortázar publicado por la Revista Caleta en colaboración con la Universidad de Cadiz, España.

En 2017 coeditó junto con el poeta, traductor y crítico literario Juan Arabia la antología bilingüe Poesía Beat (Buenos Aires Poetry, 2017).

En 2018 publicó el poemario Canciones de los Mares del Sur (Buenos Aires Poetry, 2018).

Fue invitado al XII Festival Internacional de Poesía de Buenos Aires en 2017 y al II Festival Internacional de Poesía de Toluca en 2018, y realizó lecturas y presentaciones en Buenos Aires, La Plata, Madrid y París.

Es miembro del comité editorial de la revista Buenos Aires Poetry.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *