Poemas de Tina Suárez Rojas

 

Presentamos una selección de la obra poética de Tina Suárez Rojas (Las Palmas de Gran Canaria, 1971).

 

 

IX

 

 

¡Lázaro, escucha al Poeta!

 

Si el Amor no tiene voz

no se idolatra

no se nombra el Amor

se entenebrece

si no hay susurros que lo acaricien

rumores que lo pronuncien

quejidos que lo desgarren

reclamos que lo alborocen

si no se dice,

sin un balbuceo no prende apenas

su voz silábica,

 

la voz agoniza en las simas

de lo innominable,

y Amor se olvida y adolece.

 

¡Lázaro, levántate y habla!

Deja el silencio a la Muerte.

                                                                       De Delirografías de un pequeño Dios

 

 

PERVIVENCIA DE  L’ AMOUR COURTOIS

 

 

El fin último es saltear los tres puntos que aíslan

mi desalentado atributo de tu ser copulativo.

 

Sahumar con madera de cedro esta gruta de morfosintaxis

no es tropo aterciopelado para mejor evocarte.

 

Bien pudiera dedicarte los gatos de mi tejado

sin afectados lirismos que pretendan las alturas.

 

Pero el polvo de la tiza se me enreda en la pupila

y conjuga mis anhelos en azul de subjuntivo.

 

Pasa un gerundio volando a ras de tus pensamientos.

Lo espantas cuando se posa sobre tu etimología.

 

Mi tenacidad es sedentaria, vive anclada en su extravío.

Te espero en esta cuartilla que es alcoba sin brumas.

 

Cada sábana está en blanco.

 

Me presto de estilográfica.

Hágase en mí tu escritura.

                                                           De  Así habló Sara Trasto

 

ASTRO Y SOMBRERO

Cuando contemplo el cielo

de innumerables luces adornado (…)

                       FRAY LUIS DE LEÓN

 

 

Ilimitado espacio mental el cielo.

¿Serán el paisaje genuino del ser

las galaxias las estrellas los planetas…?

 

El imaginauta contempla el firmamento

desde el cabo cañaveral de sus anhelos;

respira hondo se asume humilde

sube a bordo del más sublime silencio

y proyecta cadencia arriba su naturaleza libérrima.

 

Tiene el imaginauta nociones de lírica relativista

y pues sabe que cielo más cielo más cielo es

inexorablemente cielo hasta el infinito

he aquí que comienza a propagarse

por entre nueve esferas de paz concéntricas.

 

Es hoja sidérea que mece el éter

es la humana metáfora de algún cuerpo celeste

que expande su armonía sobre el verso cosmogónico.

 

Allá va el imaginauta

va y se aleja y gravita y ya no atiende a coordenadas

es remoto en su osadía.

 

Quizá Houston jamás contara

con él para sus misiones y sin embargo

reverdeciendo los páramos de Marte, rociando

una lluvia de Perseidas constelando la cola de Pegaso

o lustrando un agujero negro

 

habrá un imaginauta, hidalgo de cometas

radiante imaginauta

con pose de astro y sombrero.

                                                           De Mi corazón es un cubo de Rubik desordenado

 

 

 

 

LOS OTROS CUENTOS

 

Caperucita la roja emprendió la huida de madrugada

en un despiste inadmisible del pelotón de fusilamiento.

 

A las juventudes aldeanas

queda terminantemente prohibido

pasar por el bosque sea cual sea su destino.

 

 

Loba feroz donde las halla

aprovecha la condenada estos tiempos de cerezas

para asaltar las conciencias con versos de Ho Chi Minh.

 

¡A desalambrar a desalambrar! es su cántico delirante.

 

No se dejen en absoluto seducir

que entre el orujo y el bizcocho esconde en la cestita

envuelto en paño de lino su fusil kalashnikov.

 

Caperucita la roja representa al elemento desestabilizador.

 

Se recompensará generosamente

a quien  traiga sus ojos, sus orejas, sus manos

a quien traiga su lengua corrupta

coleando en bandeja de plata.

                                                           De Mi corazón es un cubo de Rubik desordenado

 

 

Sobre la autora: 

Tina Suárez Rojas (Las Palmas de Gran Canaria, 1971).

Licenciada en Filología Hispánica y profesora de Lengua Castellana y Literatura. Es autora de Huellas de gorgona (Premio de Poesía “Tomás Morales” 1996), Pronóstico reservado (Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Las Palmas” 1997), Una mujer anda suelta (Premio Internacional de Poesía “Gabriel Celaya” 1999), Que me corten la cabeza (2000), El principio activo de la oblicuidad (Premio “Carmen Conde” de Poesía 2002), La voz tomada (2003), Los ponientes (Premio Internacional de Poesía “Odón Betanzos” 2004), Las cosas no tienen mamá (2008), Blas y Catalina tras el Genio de la Ciencia (2010), Brevísima relación de la destrucción de June Evon (2013), Delirografías de un pequeño Dios (2014), de Así habló Sara Trasto (2014) y de Mi corazón es un cubo de Rubik desordenado (2017).

Ha participado en recitales poéticos y revistas literarias nacionales e internacionales en las que ha sido traducida al italiano y al portugués.

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