Tres poemas de Daniel Téllez

 

Calumnia, que algo queda

 

Alegóricamente su familia fausta. Usted sintonizaba los periódicos embarazosos toscos. Sisaba protagonismo a las radionovelas crepusculares. Plantó su trípode y trepó santiamenes a los matojos de su apotegma. Estaba al cabo de la calle  en que verdeaban los entes más boyantes. ¿Qué fijaba el futuro? ¿La epifanía facturaría limosnas? El linaje fue el impar filo impoluto sobre la greda.

 

 

Curarse en salud

 

Santuario a la ligereza. Un cambio de rumbo inobjetable en el acopio de su vida. Usted era ratón de biblioteca o lo que es lo mismo no era frágil. La vida es un arrendamiento. Como el dato duro del papel periódico que se transforma en horas. Ha prescindido del infierno florido atado a su muñeca. Ahora  parcela en el ciberespacio. Vegeta historias extintas en los otros, quita horas al ciclo con el pulgar izquierdo. Es un cacharro desechable. Una movilidad histórica. Vuelve a la estantería de la juventud desde la profecía del chacal.

 

 

Mutatis mutandi

 

Usted es un caso extraño. Nada le hace mella. Vuelve sin rencor a sus pulgosas chácharas. El encuentro con el santo de Asís, los primeros tabloides, Burroughs, los Populibros, la música vernácula y Lolita. El cuarto sin televisor pero con los goles de Maradona en el paladar. La prosperidad vista en la administración de recursos que hacía su madre. Esto es una biografía aunque no haya iras incendiarias. Es un vuelo chárter que habla de justicia porque el axioma de la deserción proviene de su espíritu migrante. En la lobreguez de la vivienda estrecha, dormita, porque en la guerra no hay paladines.

 

 

 

 

 

SOBRE EL AUTOR:

Nació en la ciudad de México, en 1972. Poeta, ensayista y crítico literario. Estudió educación en la ENSM, la especialización en literatura mexicana del siglo XX en la UAM-A y la maestría en letras en la UNAM. Poemas y artículos suyos han aparecido en revistas literarias y académicas como Blanco Móvil, Castálida, Deriva, Descritura, Fuentes Humanísticas (UAM),Parque Nandino y Tierra Adentro, así como en el sitio mexicovolitivo.com. En 2003 fue Director Huésped de la revista Tierra Adentro, con el número Lucha Libre y Literatura: sin límite de tiempo. Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2001 por El aire oscuro. Premio Municipal de Poesía Rey Poeta Nezahualcóyotl 2006 a Creadores con Trayectoria. Ha participado en los libros colectivos Paraguas para remediar la soledad, UNAM/Casul, 1997 y El ritual de los culpables, UNAM/Casul, 1998, ambos coordinados por Raúl Renán; así como en José Carlos Becerra. Los signos de la búsqueda, CONACULTA/Fondo Editorial Tierra Adentro, núm. 254, 2002; y Gilberto Owen. Con una voz distinta en cada puerto, CONACULTA/Fondo Editorial Tierra Adentro, 2004.

 

 

administrador Marcapiel

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